Espai de ioga

A la Rambla de Girona

14-1 Cómo enseñar yoga a los niños

Introduciendo yoga a los niños

B.K.S. Iyengar

Los niños tienen una tremenda cantidad de energía y una naturaleza competitiva innata. La asignatura del yoga bajo la guía de un profesor canaliza su energía para que construyan un carácter robusto, sano y comprensivo. Por tanto, es esencial conseguir que los jóvenes hagan yoga.

¿Por qué deberían aprender yoga los niños?

Para establecer los cimientos firmes de un desarrollo sano. La explicación de por qué debemos introducir yoga a los niños es muy simple. En primer lugar, si hay algún problema en el cuerpo físico o mental podemos arreglarlo desde muy temprano. Es también el momento adecuado para que los padres ayuden a sus hijos a construir un modo de vivir saludable.

Todos sabemos que no se puede podar un árbol, porque se secará, pero en cambio un pimpollo (el cuerpo e inteligencia de un niño son como los de un pimpollo) puede ser podado fácilmente - como el horticultor poda el pimpollo para que eche flores saludables y frutos dulces. Igualmente, podemos enseñar a los niños que culturicen y cultiven sus órganos de acción, sus sentidos de percepción y su mente para que construyan los fundamentos de un desarrollo saludable de su inteligencia. Entonces, podrán velar por si mismos y llegar a la adolescencia. Desde este ángulo, me parece que el yoga debe ser para los niños una asignatura no sólo extra-curricular sino esencial.

Para mejorar su atención y concentración: cuando hablamos de atención y concentración normalmente lo hacemos desde un plano objetivo, pero en cambio yoga, desde un plano subjetivo, lleva firmeza y estabilidad a los niños, al conseguir que enfoquen los ojos en las diferentes posturas. Hay varios grados e movimientos geométricos, matemáticos, aritméticos, verticales, horizontales y circunferenciales no sólo en las articulaciones sino en la cadena entera del cuerpo humano. A través de los ojos, hacemos que vean cada parte con atención y minuciosidad, lo que incrementa de forma natural, sin esfuerzos forzados, su capacidad de concentración. Hace innecesario decirles "debéis estudiar los libros, debéis concentraros, debéis leerlos".

Cuando los ojos se estabilizan, también lo hace la mente y la inteligencia gana claridad. En los estadios más tempranos de la enseñanza del yoga a los niños, nuestro objetivo es cultivar esa estabilidad ocular. Al estar los ojos cerca del cerebro, la estabilidad se asienta. Su capacidad de concentración se incrementa naturalmente sin que sus padres o nadie la fuercen. Así, al enfocar su atención en diferentes partes del cuerpo desarrollamos de forma natural su capacidad de concentración. Esto lleva un estado de estabilidad y aquieta su "vitalidad hipertensa".

Incrementando su confianza y voluntad: la salud física y mental de los niños es un requisito importante para su crecimiento. Esta salud física depende de las dos puertas del hombre- el sistema respiratorio y el circulatorio. La vida es respirar; respirar es vivir. Cuando hablamos de respirar, no nos referimos al burdo aire atmosférico, sino a la energía nuclear que contiene. Esta energía es recogida, asimilada, guardada y usada cuando es necesaria. Por lo tanto, se construye en los niños la capacidad de almacenaje de los pulmones, y eso les da confianza. Absorben por ellos mismos esta energía cuando les hacemos inhalar y exhalar durante los diferentes movimientos para entrar en la postura.

No les decimos que inhalen y exhalen en profundidad. Sus pulmones automáticamente se expanden en una gran medida cuando el niño hace posturas como Urdhva Mukha Svanasana, Ustrasana, Kapotasana. Cuando hacen asanas así, se crea espacio en sus pulmones automáticamente y el niño toma la energía, lo que crea confianza no sólo física sino también mental, y voluntad. Éste es el efecto de la respiración cuando entra en los diferentes movimientos, sin que haya que decirles de respirar de un modo u otro.

 

Conseguir y retener una buena salud en la vida posterior: El sistema circulatorio (la circulación de sangre saludable) es la segunda puerta de la salud. Los diferentes movimientos de las asanas hacen que la sangre fluya y sature hasta las partes más remotas del cuerpo, y así se limpien. La energía se distribuye también a todas las partes, el sistema celular se mantiene saludable y previene las enfermedades que podrían ocurrir más tarde en la vida si no se presta atención a una edad temprana. El yoga es un sistema de prevención en los niños, y también un sistema de control para que puedan beber el néctar de la salud física y mental; viven su vida energéticamente; siempre verdes y frescos - sin prejuicios. Estos niños se convierten después en ciudadanos honestos y tranquilos.  Éste es el efecto del yoga en los niños, por lo que es muy esencial introducirlo a una edad temprana.

 

Evolución de su inteligencia: estos días la gente malgasta su tiempo tumbada en una silla, viendo la televisión, perdiendo la vista. No desarrollan la atención en el cuerpo por su estilo de vida perezoso. Su columna vertebral también  se debilita, la sangre no circula bien y la energía no llega a todo el sistema. La enfermedad será predominante en la siguiente generación por esta actitud perezosa. Por la práctica regular del yoga, los niños pueden cuidar de sí mismos sin que tengan que pedírselo a otros.

Pueden usar su cuerpo como un amigo, cuando crecen. Decimos ‘un amigo en la necesidad es uno de verdad' - el cuerpo actúa como un amigo en la necesidad cuando la mente lo requiere, e incluso llega a hazañas si es necesario. Así yoga desarrolla niños saludables en la familia, y pueden vivir una vida correcta. No digo una vida virtuosa; eso sería esperar demasiado. Pueden llegar a una vida disciplinada, porque sin disciplina no hay libertad. Libertad disciplinada llega con la emancipación, en cambio la indisciplina no es libertad verdadera. Emancipación significa la evolución de la inteligencia, con claridad, con benevolencia. Todo esto se desarrolla por la práctica del yoga.

Cuando se enseñan asanas con regularidad, su mente se equilibra y defectos como la ira, avaricia y embobamiento quedan minimizados

¿Como se debería enseñar yoga a los niños?

Al principio, debe enseñarse sólo en el nivel físico. No podemos pensar en enseñarlo a un nivel más alto. Un niño reconoce los sentidos de la percepción pero un niño no puede reconocer qué es la mente, la inteligencia, el ahamkara o ego, la consciencia, ni el alma. Un niño no puede pensar en estos sentidos sutiles del ser humano, pero puede ciertamente reconocer los órganos de acción y los sentidos de percepción que son las puertas para la adquisición de conocimiento. Podemos forjarlos a través de estos órganos y sentidos. Su mente, siempre tan dispersa, es obligada a concentrarse. Su ekagrata o atención en un solo punto se fortalece mientras continúan practicando.

Cuando se enseñan las asanas con regularidad, su mente se equilibra y defectos como la ira, avaricia y embobamiento quedan minimizados. La avaricia es baja durante los estadios muy tempranos de los niños, y experimentan por ellos mismos qué es la necesidad y qué la avaricia. La práctica del yoga previene que se conviertan en víctimas de la avaricia, y les enseña a ver las necesidades de la vida. Entonces se convierten en ciudadanos no sólo correctos sino además virtuosos.

¿Qué le gustaría contar a los niños sobre la comida y el dormir?

Está bien que haya usado la palabra dormir en vez de meditación, aunque haya muchos yoguis que recomiendan enseñarles meditación. Los niños saben dos cosas en la vida. Saben cómo estar activos, y saben cómo dormir cuando están agotados. No tienen animosidad, incluso si pierden los nervios con su profesor o sus padres. Después de algún tiempo, irán y les dirán "¿por favor, puedes ayudarme?". Ésta es una cualidad innata del niño. Nosotros como padres a veces les enseñamos cosas perniciosas para su inteligencia o emociones, pero como niños su carácter es como el mercurio. Sus emociones desaparecen.

No necesito hablar de dormir para nada. El niño se duerme en una fracción de segundo, en el momento que desaparece su estado de alerta. Nosotros somos criaturas emocionales, pero los niños no. Nuestra mente interior oscila cuando vamos a la cama porque somos emocionales, pero un niño no tiene una inteligencia emocional que pueda oscilar. Es por eso que los niños se duermen tan rápido. Seguro que has visto que cuando un niño tiene sueño se va a la cama en segundos. Esto es porque no tiene perturbaciones emocionales. Su cuerpo les hace dormir hasta que se han recuperado. No se levantaran antes, a menos que haya algún dolor en la espalda o el vientre o en su sistema. Sólo en esos casos su dormir se verá alterado. La ventaja de que hagan yoga es que se dormirán muy profundamente.

Para una persona emocional como usted o yo mismo se necesitan ciertas posturas donde el centro emocional se tranquiliza. Naturalmente esto no sucede en los niños. Todos tenemos dos personalidades. La consciencia tiene dos caras - podéis llamarlo ego o asmita. Hay una inteligencia en la cabeza y otra en el corazón. La que está en el corazón es universal y la que está en la cabeza es la inteligencia creada, mente creada, consciencia creada. La consciencia original es el corazón, y es por eso que estamos emocionalmente enganchados.

La otra cara del ego es el cerebro, que crea confusión al entrar en contacto con gente, con el mundo, con las cosas. Esto puede que no sea congenial a nuestro modo de pensar, y eso crea conflictos internos. Para el niño, no hay conflictos internos porque para él tanto la inteligencia de la cabeza como la del corazón son universales. Las divisiones vienen más tarde en la vida. Para esta gente, debemos hacer una práctica tal que la inteligencia emocional se active y la consciencia creada en la cabeza se vuelva pasiva y pensativa. Las ásanas para esta gente, que están abatidos en la pena y tienen complejos de miedo, son muy diferentes.

Como los niños no tienen confusiones emocionales, su dormir es profundo y se despiertan frescos. Nosotros estamos embotados y perezosos cuando nos levantamos pero un niño nunca se levantará perezoso, sino muy activo. Éste dormir se llama sattvico. Los niños consiguen dormir en iluminación, y así se despiertan muy activos. Yoga ayuda a los adultos a unir estas dos caras, pero guiamos a los niños sin contarles estas diferencias.

La pregunta sobre la dieta es difícil de responder para mí. Si estoy en los EE.UU. o en un país donde todo esté en abundancia, puedo decir ‘tomad leche, queso, frutas jugosas y alimentosas', pero en mi país donde conseguir dos comidas es todavía un problema para muchos niños, no puedo decir que sigan esta dieta para hacer yoga. Sea lo que sea que consigan comer, quiero que hagan yoga para que lo digieran y asimilen adecuadamente. Quiero que aprovechen al máximo la comida que consigan. La comida está hecha de cinco elementos y cuando comemos tomamos energía de estos cinco elementos y nuestro cuerpo se nutre de manera natural. La comida es la gasolina de nuestro cuerpo y si no la tomamos nuestro cuerpo se consumirá. La energía también viene de nuestros propios movimientos de yoga. Como tal, el sistema se nutre al llegar la sangre a cada una de las partes.

¿Alguna guía, consejos y advertencias para los niños?

Debemos enseñar a los niños tal como juegan con sus juguetes. Si intentara enseñarles disciplina como lo hago con los adultos, ningún niño vendría a yoga. La vanidad física del niño es muy fuerte, y mi mente trabaja para canalizar esa vanidad en la dirección adecuada. En referencia a los consejos y advertencias, no hay necesidad de intoxicarles mentalmente como si fuesen medicinas con esas cosas.

Si tienen una practica regular insistiremos solamente durante ese tiempo en cómo es la postura buena y cómo la mala. A través de esa práctica, por ellos mismos saben qué hacer y qué no hacer en vez de medicar su mente. Creo que debemos dejar que los niños crezcan con naturalidad, y si sólo a la hora de la enseñanza los controlamos esos minutos o hora entonces esa influencia tendrá un ímpetu tremendo en el niño para forjar un carácter noble.

Al niño le gustan los juguetes, y como profesores debemos jugar como si las posturas fuesen juguetes, y que jueguen a colocarse en las posiciones diferentes.

¿Hay alguna posibilidad que un niño se lastime mientras practica?

Amigo, ésta es una pregunta muy buena. Cuando se lastima, ¿no se recupera más rápido que la gente mayor? La naturaleza les protege. Hay peligro sólo cuando el profesor les fuerza a hacer una ásana difícil para conseguir el nombre o la fama para él mismo. He enseñado a niños, debutantes en yoga, a hacer posturas como Vrishchikasana (la postura del escorpión) o Natrajasana, e ir más allá de sus cuerpos tiernos. Todo depende del profesor. Un niño nunca se lastima, incluso si se cayese de Salamba Sirsasana. Cae con normalidad, es al resistirse que un adulto se lastima. El niño simplemente se cae, y además riendo.

Los padres temen que los niños puedan lastimarse. Habéis visto a niños jugando a volleyball, a fútbol, a cricket, ¿y no se lesionan? Sí lo hacen, y no les cuentan ni a sus padres. Estoy seguro que incluso si se lesionan, se recuperan fácilmente. No se rompen huesos ni articulaciones pero, como dije antes, todo depende del profesor. No puedes forzar a un niño a que haga Padangusthadhanurasana u otra así de difícil, ya que los brazos del niño no están desarrollados. No hacen tampoco Tititbhasana, Urdhvakukkuttasana ni otras de equilibrio si no pueden hacer Bhujapidasana. No deberíamos forzarles. Deberíamos hacerles practicar de manera que - como tocar y salir - no permanezcan en la asana. Los adultos deben quedarse en la asana. Ésa es la diferencia entre enseñar a niños y a adultos.

¿Cómo pueden ayudar las asanas a niños que sufran asma o tos y resfriados crónicos?

Los niños que padecen de una salud débil no tienen energía suficiente y necesitan asanas que los vigorice con la ayuda de algunos soportes como bancos y taburetes, y controlar siempre que su energía no se disipe. La asana clásica debe ser enseñada con ayuda de soportes durante algún tiempo para que se genere energía. Luego, pueden hacerla sin soporte. Hay que escoger la asana y adaptarla para que ayude al desarrollo del niño con problemas. Adaptarlas significa pequeños cambios que les darán energía, y les ayudarán a llegar al nivel de los otros estudiantes.

Estos estudiantes también tienen complejo de inferioridad por las circunstancias, y por sus padres que les van diciendo "eres débil, no puedes hacerlo". En adoptar y adaptar la postura no sólo mejora la salud física del niño, sino que se rompe para siempre su complejo de inferioridad. El niño desarrolla confianza, y viene y le pregunta al profesor "Señor, ¿puedo hacer esto?". Eso significa que ahora tiene coraje. Así les llevamos en poco tiempo a la par con el resto de los estudiantes.

¿Cuándo debería enseñarse yoga a un niño? ¿Qué edad es la adecuada?

Cuando el niño entiende qué está diciendo el profesor, ése es el momento adecuado para que el niño practique. Hay también que tener en cuenta su edad cuando se les enseña las diferentes posturas. Cuando hacen posturas invertidas como Salamba Sirsasana o Salamba Sarvangasa, enseguida nos damos cuenta que su cabeza es larga, pero que los brazos son más cortos. Es incorrecto que el profesor enseñe Salamba Sarvangasana mientras los brazos sean cortos. O Salamba Sarvangasana si su cuello es corto. Puede que desarrollen spondilosis en las cervicales si los forzáis a hacer Salamba Sarvangasana. Si su cuerpo es pesado, pueden sufrir microhemorrágeas en Sirsasana. Uno debe cuidar qué posturas enseñar cuando el niño todavía está creciendo.

Hacia los ocho años los brazos de los niños ya son largos y también lo es el cuello posterior, y pueden probar Salamba Sirsasana y Salamba Sarvangasana. He usado antes la palabra adaptación. Para saber cuando adaptar estas posturas, o Kapotasana, es necesario el arte de la enseñanza.

La edad de los siete a los catorce es una edad muy tierna para fortalecer su columna y darles confianza. Sus huesos son ya un poco más fuertes hacia los quince y dieciséis por lo que podemos ajustar los movimientos desde los más burdos a los generales y sutiles como la abducción, la aducción y circumducción, y también educarles en la extensión de la columna. Pueden entender mejor a esa edad sin cometer errores porque también su inteligencia debe crecer. Podemos guiar mentalmente a partir de los quince, pero no deberíamos hacerlo mentalmente desde los siete a los catorce. Deben ser enseñados sólo a un nivel físico.

¿Cuánto debe quedarse un niño en una asana?

Si mantenéis a un niño demasiado tiempo en una asana, se convierte en monótono y el niño pierde interés. Como profesor, observo sus ojos. Si hay luz en sus ojos puedo intentar que se queden un poquito más haciéndoles bromas divertidas, para que olviden la monotonía y continúen con la mente fresca. No hay imposición, o lo que llamáis disciplina. No se fija un tiempo cronológico para el niño. La psicología del niño es muy importante para mantenerle en una postura. El tiempo psicológico pasa rápido, pero el cronológico no.

La indicación viene de los ojos del niño, si quiere quedarse más o no. Hay veces que hay que tentarles con una chocolatina para que se queden más. Una tentación así a veces consigue que se queden un poquito más. Entonces les decimos que van bien, pero que creemos que pueden hacerlo todos todavía un poco mejor. Y les dijo, lo haré también con vosotros. Eso les hace olvidar la monotonía. Les hago ver como estiro yo las piernas, y les hago copiarme. Hago que conquisten el tiempo sin que noten el tiempo cronológico. Después de los quince o dieciséis la disciplina real del tiempo se ha aposentado en ellos.

El profesor debe observar los ojos del alumno y aprender a guiarlos a amar el yoga. Si los ojos pierden su poder y potencia eso significa que el niño no tiene interés en la práctica. Así es como debe estudiarse la psicología del niño.

En el momento que el profesor ve que los ojos de los niños están apagados, eso significa que la mente está divagando. Deben hacer otra asana inmediatamente, y recargar su atención para que se refresquen. Entonces, después de una o dos posturas, les hago repetir la postura y mantener su calidad en tiempos interrumpidos. Éste es el arte de enseñar a niños. El profesor debe vigilar el reloj mental de cada alumno, y no el reloj normal. Cuando el niño pierde la atención, el profesor debe conseguirla de nuevo diciendo "tus ojos están apagados, tus piernas están flojas", y no decir "os estáis hundiendo". Así conectan sus ojos con las piernas. El cerebro se conecta a las piernas, y así es como recomienzan.

Debe haber sido muy divertido enseñar yoga a los niños.

Ya os dije que tienen un cerebro fresco. Naturalmente hacen que los mayores desarrollen también frescor. Somos como niños en ese momento, y ésa es la belleza de enseñar a un niño. Recordad que un profesor no es tal profesor hasta que alcanza el nivel intelectual del niño. Tengo que bajar al nivel físico e intelectual del niño y forjarles gradualmente para desarrollar la sensibilidad que he desarrollado después de años de práctica.

Creo que ha pasado esta dedicación a sus propios hijos también.

Bueno, Geeta y Prashant son también estudiantes dedicados al yoga. Es el ADN. (risas)

¿Cual es su sueño y visión para los niños?

Mi sueño para los niños es buena salud. La salud es la riqueza de una nación. El país no prosperará si la salud de los niños no es atendida. Mi visión es que los niños deberían crecer saludablemente y deberían tener un carácter equilibrado mentalmente. Si eso sucede, seremos prósperos no solo materialmente sino también espiritualmente. Mi visión es que todos los niños de nuestro país, tanto si viven en ciudad como en el campo deberían aprender yoga. En practicar yoga durante al menos cuarenta y cinco minutos a una hora, su sistema interno es bañado por la circulación. Tal como usamos jabón para limpiar la piel externa, la energía que se acumula por la práctica de asana limpia el cuerpo interno y elimina toxina. Ésta es mi visión.

No fui un buen estudiante y no pude ir a clase con regularidad por una salud pobre. Ni aprobaba ni suspendía mis exámenes. Estaba en el umbral. Hubiese sido un parásito para mis padres si no hubiese hecho yoga. Me forjé por voluntad y determinación pura. Hoy, creo que estoy civilizando el mundo por el yoga. La cultura de un hombre en yoga se ha convertido en civilización por todos los continentes. Si yo pude hacer todo esto, entonces si todos los niños del país hacen yoga podremos llevar el mensaje de los grandes Rishis para el servicio de la humanidad. Puedo tener éxito o fracasar, pero sé que es posible.

Pels nostres alumnes...

Per mi és una manera de fer exercici però és cert que aporta quelcom més. No se si és casualitat -perdoneu el meu escepticisme- però des de que he començat a practicar-lo em noto més equilibrat i veig amb més claredat la percepció de tot el que m'envolta (família, amics, feina, oci..)