Espai de ioga

A la Rambla de Girona

14-4 Mi madre- mi profesora de yoga

MI MADRE - MI PROFESORA DE YOGA: UNA ENTREVISTA

Geeta Iyengar

Usted mencionó en una de sus primeras entrevistas que aprendió Yoga de su Madre. ¿Puede darnos más detalles?

He dicho otras veces que aprendí yoga de mi madre, pero no en el sentido que todos tomáis y entendéis yoga. Es la filosofía de vida y conducta que aprendí de ella. Los principios de tolerancia, magnanimidad, compasión y sentido de sacrificio son todos importantes para el yoga. Esto es lo que aprendí de ella.

Tenía el sentido de la dedicación. Nunca tenía una excusa para no hacer nada. Ahora, siempre encontramos varias excusas para no hacer cosas, y tomamos bajas por enfermedad a la ligera. Ella intentó lo mejor que supo realizar sus deberes. Su actitud fue la de seguir el principio del  karma yoga de la Bhagavad Gita. Trabajó sin esperar recompensa, y se abandonó a la voluntad de Dios. Fue hasta la raíz absolutamente desinteresada.

Ni siquiera podíamos adivinar lo que le gustaba o no. Nunca dijo que no le gustase algo o alguien. No tenía el sentido del odio. Sí le importaba lo que estaba bien o mal. Pero, al mismo tiempo, tenía por naturaleza el don del perdón y lo perdonaba todo.

Tenía una naturaleza tan compasionada, tolerante y exculpadora que no le temíamos. Teníamos mucha libertad con ella. Sabíamos que si cometíamos errores seríamos perdonados, por lo que éramos siempre honestos con ella.

Al ser ella tan benevolente, ¿hubo alguna situación en la que la gente o los niños no la valorasen?

Nadie podía abusar de ella porque era tan noble, generosa y virtuosa. Era inocente, al punto de cándida. Por lo tanto, nadie podía tomarle el pelo, ni siquiera soñar en engañarla.

No había obligaciones ni prohibiciones. Simplemente aprendíamos de cómo ella se comportaba. Nunca elevó su voz. Producía mucho respeto, y nunca tuvo que decir nada a nadie. Raramente nos pidió nada, y cuando lo hizo la ayudamos con agrado.

No había obligaciones ni prohibiciones. Aprendíamos de su conducta con un sentido único de deber y sacrificio.

En los años 50, hubo carestía de leche. Teníamos que conseguirla muy temprano por la mañana. Yo solía llegar tarde por la noche, de mis clases de violín. Pero, cuando me despertaba por la mañana iba sin rencillas, porque no le podía negar nada. No era por miedo, sino por respeto. Lo hacía todo ella mismo. Si nos pedía algo ella, nosotros lo cumplíamos con las orejas gachas. Estábamos todos dispuestos a hacer lo que fuese por ella.

Aprendíamos con su ejemplo. Nunca nos dijo qué hacer o qué no hacer. No hacía falta disciplina. Éramos bastante jóvenes por aquel entonces, y posiblemente nuestro potencial perverso no había salido a la superficie, por lo nunca tuvo que decirnos nada. Nunca nos pidió nada.

Era un gran factor de equilibrio con la naturaleza de Guruji. Guruji es muy fuerte y exigente. Él podía imponer cualquier cosa con sólo levantar las cejas, mientras que ella era completamente diferente. Por eso, si necesitábamos algo o permiso para algo, siempre lo pedíamos a través de ella. No es que Guruji dijera que no a todo. Nos dio toda la libertad, y nunca nos forzó a nada. Pero su presencia era muy imponente. Por esa, es natural que le preguntásemos a través de ella.

Tenía esa habilidad de ser indiferente y sin embargo involucrarse. Ella tomaba parte de todas las actividades, pero al mismo tiempo mantenía las distancias.

Tenía un sentido del sacrificio. Hasta callar las preferencias y aversiones es una forma de sacrificio. Nunca expresó sus preferencias ni aversiones. Se enfrentó a las cosas tal como llegaban. Cuando alguien se sacrifica, lo expresa: "He sacrificado esto o lo otro". Entonces, ya no es ningún sacrificio. El sacrificio debería ser producto de ciertas cualidades. Y ella las tenía. Era desinteresada y sin odio. Eso la hacía magnánima y compasionada, lo que conducía al sentido del sacrificio.

¿Alguna anécdota de cómo administraba la casa y la numerosa familia con los limitados recursos financieros de que disponía entonces?

Pasamos dificultades en los 40 y quizás en los primeros 50. Pero, su naturaleza era tal que podía acomodar a todo el mundo. No teníamos un estilo de vida lujoso, pero nunca nos faltó nada. De alguna manera, todo llegaba. Dios le bendijo con estas nobles cualidades.

No nos dábamos cuenta que debía tener numerosas tensiones. Nos dimos cuanta sólo cuando nos dejó. Debió ser estresante educar seis niños con espacio y recursos limitados, mantenernos en silencio. Una de las habitaciones estaba siempre cerrada y nos controlaba a todos en una sola habitación - la cocina. Guruji no toleraba ningún ruido. Teníamos una cocina portátil muy ruidosa, que reemplazamos por una silenciosa. Debió ser difícil mantenernos en silencio para no perturbar su práctica.

Guruji no era exigente con la comida. Pero tuvo problemas de salud. La carga de trabajo era excesiva. Practicaba mucho. No tenía guía, por lo que era prueba y error, y tenía que hacer frente a los efectos de una práctica errónea que afectaban su salud. Pero siempre valoró su cocina.

Cocinaba para 10-12 personas cada día. Preparaba phulka (una forma de chapatti) para seis niños. Las servía calientes para todos de buena gana, y cada uno podía comer de 8 a 10 cada vez. ¡Lo que significa que en esos días probablemente enrollaba de 80 a 100! Lo comíamos todo fácilmente. Fue sólo después que nos dimos cuenta de todo el esfuerzo que eso llevaba. Hacía todo el trabajo de casa sin esfuerzo.

Solíamos tener muchos invitados. Podían ser familiares, o amigos. Los familiares nos lo decían antes de venir, pero a veces tenía que cocinar de nuevo para los invitados. Estaba mucho tiempo en la cocina.

Tenemos un amigo de la familia que es un sanyasin. Nos visitaba a menudo. Le enseñaba danza a Geeta. Recuerda que ella era como una madre para él. Incluso ahora le lloran los ojos cuando recuerda las anécdotas de sus visitas a nuestra casa.

¿Había alguna discriminación en el deber de la casa? ¿Como se sentía con los estudiantes extranjeros que venían a estudiar en la casa, qué pensaba de los cambios en la posición familiar?

Reconocía cada actividad que se hacía. Incluso lo que hacían los sirvientes. Cada pequeña contribución era reconocida. No diferenciaba clases, trataba a todos por igual. Son todos seres humanos.No hacía comentarios sobre lo que vestían los occidentales, ni sobre su estilo de vida. No criticaba nada. Lo aceptaba todo.

No tenia orgullo ni autoestima. Vivía una vida simple. Algunos no sabían que su marido era tan importante ni reconocido. Nunca lo rebelaba, y sentía que todo ello era accidental. Tomaba calamidades o logros como fruto de actos pasados. Por eso, nunca se quejó de adversidades ni se enorgulleció de los logros. Uno de nuestros tíos (hermano suyo) era como ella, y ella me decía a menudo que soy como mi mama (tío maternal).

Era muy inhibida por naturaleza. No le gustaba salir en público, pero lo hacía si se lo podían. Se movía y relacionaba más libremente con los vecinos pero lo hacía naturalmente. No le gustaba el estatus falso. Nunca le gustó mostrar su estatus, que de hecho era una presión para ella.

Creo que era una comunicadora excelente.

Cuando vino a Pune hablaba Kannada y Tamil, pero aprendió Marathi también. Era una comunicadora muy efectiva. Nunca decía las cosas directamente, sino que daba símiles y metáforas. También daba muchos ejemplos e ilustraciones, cuando se comunicaba.

Los estudiantes de Mumbai no hablaban mucho Marathi. Ella les hablaba en inglés. Era una lengua totalmente desconocida y extranjera para ella, pero la aprendió sobre la marcha. Lo que era asombroso es que tenía el coraje de hablar inglés sin reservas ni inhibiciones.

¿Le insistió, o siquiera le pidió, que practicase yoga?

Nunca nos pidió que practicásemos. Nunca hubo presión para que hiciésemos nada. Solo sabíamos que debíamos hacer el bien, y no el mal. Ni siquiera tenía que sugerirlo. Fue un modelo de conducta para mi y aprendimos a discernir qué está bien y qué mal.

Nunca fue estricta conmigo, pero no se contentaba con el progreso que yo hacía en mi educación formal. Yo no mostraba inclinación a hacer nada. Ni siquiera entonces mostró pena ni dolor. Era muy religiosa y lo tomaba todo con calma.

Tomaba calamidades y logros como fruto de acciones pasadas.

 

Guruji ha dicho que ella le ayudaba mucho en sus prácticas. ¿Como le influenció a él?

Ella era una gran fuerza de guía para mi padre. Le aconsejaba. Le decía si era agresivo, reactivo, o impetuoso. Él la escuchaba. Le respetaba sus puntos de vista, y ella sabía el momento adecuado para decir las cosas. Le aconsejaba mucho. Era un factor de equilibrio para él. Tenía gravedad, le contrarrestaba. No lo hacía por la fuerza, pero tenía influencia sobre él. Era muy sabia y prudente.

 

¿Mostró alguna vez interés en viajar con Guruji?

No le gustaba viajar. Como salir al extranjero era considerado como un símbolo del estatus, no le interesaba. No le gustaban este tipo de cosas. Habría acompañado a Guruji si hubiera habido necesidad. Nunca indicó para nada que le hubiese gustado viajar y ver el mundo.

¿Cual fue el impacto de su pérdida repentina?

En ese momento, nos dejó a todos pasmados. Diría que pensaríamos que más que una pérdida para nosotros había sido una ganancia para ella. La muerte es una bendición para gente así. Entonces, nos dimos cuenta que no deberíamos lamentar su pérdida, al verlo filosóficamente. Todos nosotros estamos temporalmente en este mundo. Si eso fue su destino, ¿cómo podría ser nuestra desgracia?

Sufrió durante dos años antes de su muerte. Los médicos no le encontraban el problema. No estaba en cama, pero sufría. El tiempo había llegado y tenía que irse.  Nos sentimos muy mal, después lo sobrellevamos.

¿Cómo resumiría su vida y su influencia sobre la suya?

Su filosofía de vida tuvo un gran impacto y gravedad sobre mí, y una influencia tremenda en mi vida. Nunca tomo desafíos, tomar desafíos no está en mi manera de ser. Acepto las cosas como vienen. Diría que su filosofía tuvo una influencia mayor sobre mí que la de Guruji, y que probablemente he heredado su naturaleza.

La vida era un desafío. Pero ella no lo tomó así porque aceptar los desafíos implica tomar una actitud agresiva, que no estaba en su naturaleza.

Era la personificación de la filosofía del yoga. Jnana, Karma y Bhakti son los tres caminos del yoga. Tenía un estado mental equilibrado como un jnani. Nunca se abandonó a las polaridades. Nunca expresó preferencias ni aversiones. No se apegaba, pero tampoco era indiferente. Ni siquiera a nosotros como niños nos mimó. No recordamos ningún abrazo o beso. Nunca se apegó excesivamente a nadie. Siempre había un equilibrio en ella.

Como un kharma yogi, se dedicaba a sus deberes. Tenía el sentido del deber, pero no daba importancia a los frutos de sus acciones. Nunca proclamó su papel ni sus contribuciones. Nunca declaró que tenía que hacer algo o cual era su papel, sus obligaciones. Lo hacía todo en silencio. Nos dimos cuento de sus contribuciones sólo en su ausencia.Como un bhaktan, se abandonó completamente a la voluntad de Dios.

Era una yogui en el sentido auténtico.

Pels nostres alumnes...