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17-2 (2) Sutras de oro para los profesores

Las 50 sutras de oro de Yogacharya BKS Iyengar: para los profesores de yoga.

BKS. Iyengar

1.      Aunque yoga puede ser enseñado en grupo, el profesor debe ver a cada individuo.

2.      Continuamente, el profesor debe ver si el alumno está trasladando a su propio cuerpo todo lo que el profesor ha dicho.

 

Cualidades de un profesor

3.      El profesor debe ser mil veces superior en su propio movimiento.

4.      El profesor deber ser más rápido que el alumno en corregir los errores.

5.      Para el arte de enseñar son necesarias paciencia y tolerancia.

6.      El alumno debe absorber algo de lo que le enseñas, así que muéstraselo tú, las veces que sean necesarias. El profesor puede que tenga que hacerlo seis veces, y el alumno tres: eso es amor.

7.      Un predicador es un propagandista pero un profesor es una persona con religiosidad.

8.      Un profesor no debería nunca quejarse de sus dolores. Tenéis que vivir con esos dolores.

 

El profesor debe ver si el alumno está trasladando a su propio cuerpo todo lo que el profesor ha dicho.

El profesor deber ser más rápido que el alumno en corregir los errores.

 

9.      Si un profesor no puede soportar un pequeño dolor, ¿qué puede enseñar? Si no lo podéis hacer bien por vosotros mismos, nunca podréis enseñar correctamente a otros. Por eso debemos conquerir el dolor y aprender a hacerlo correctamente.

10.  Que el profesor y el estudiante vayan de la mano.

 

Sobre humildad y orgullo

11.  Sed humildes por dentro pero expresad firmeza por fuera.

12.  Sed humildes por dentro pero rugid como un león cuando enseñéis.

13.  Si un profesor no es valiente, no puede pedir a sus alumnos que lo sean.

14.  Sed fuertes y positivos en vuestras propuestas. En el momento en que mostráis dudas en vuestras enseñanzas, plantáis la semilla de la duda en vuestros alumnos.

15.  Sed afirmativos cuando enseñéis, para crear confianza en el alumno. Sed negativos en vuestro interior para que podáis reflexionar sobre vuestra obra.

16.  Sed extrovertidos cuando enseñáis, introvertidos en vuestra práctica.

17.  No pidáis al alumno que haga lo que vosotros tengáis miedo de hacer.

Sed afirmativos cuando enseñéis para crear confianza en el alumno.

Sobre la aproximación al alumno

18.  Como los alumnos no tienen percepción del asana, debéis mostrar de modo que perciban con sus sentidos y conciban en su mente para percibir en su práctica.

19.  En el arte de la enseñanza debéis trabajar siempre como aprendices. Los profesores aprenden de sus alumnos, ya que cada alumno es diferente en cuerpo y mente. Es deber del profesor llevar unidad en el cuerpo y mente de cada alumno individual con rasgos diferentes.

20.  Esforzaros para forjar profundamente vuestros alumnos. Construidlo física, mental y espiritualmente por vuestras propias acciones y ejemplos, no meras palabras.

21.  Es mejor entrenar a pocos honestamente y bien, que estar orgulloso de haber enseñado a miles y miles.

22.  El profesor es quien desciende al nivel del alumno y lo alza paso a paso para alcanzar el objetivo.

23.  Descended al nivel del alumno y después guiadle lentamente, con amor y afecto, hasta que alcance vuestro nivel.

Sobre la práctica de un profesor.

24.  Un profesor que enseña sin practicar es inmoral.

25.  Experimentad en vosotros mismos; medid los pros y contras. Ved que haya claridad en vuestros pensamientos. Después, guiad vuestros alumnos.

26.  Como profesor, primero actuad sobre vuestra propia experiencia, lo correcto e incorrecto, qué pensáis y qué pensabais antes de impartir eso a vuestros alumnos.

27.  Los profesores deberían trabajar más en casa antes de que quieran impartir, antes de que quieran guiar una clase.

Experimentad en vosotros mismos; medid los pros y contras. Conseguid claridad en vuestros pensamientos.

28.  Trabajad por vosotros mismos, tranquilamente en casa, para ver dónde os habéis equivocado, sea en vuestras explicaciones, en el método, o corrigiendo un alumno.

29.  Re-experimentemos  antes de impartir nuestro conocimiento, para ser claros en lo que vayamos a enseñar.

30.  Aquellos que dicen una cosa y hacen otra, no pueden obtener la gracia del yoga.

 

El profesor como estudiante.

 

31.  Sed profesor cuando enseñéis, pero en el corazón de vuestro corazón permaneced estudiantes. Esto os hará aprender la sutilidad de la materia.

32.  Deberíais tener la humildad de decir que todavía estáis aprendiendo el arte.  Nunca digáis "soy profesor, o sea que puedo enseñar". Eso es orgullo.

33.  Intentad tener una aproximación fresca para cada lección. Aunque seáis muy avanzados en vuestros estudios, siempre hay espacio para mejorar.

34.  Cuanto más profundo exploréis, más puntos frescos vendrán a la luz. Así os volveréis un profesor humilde, respetado y amado.

 

Sobre errores y negligencias.

 

35.  Un profesor puede cometer errores cuando enseña pero no debería ser negligente o descuidado. Negligencia y descuido son más destructivos que un error grave. Un error ocurre por falta de inteligencia, pero negligencia y descuido ocurren por una irresponsabilidad consciente. Un profesor es completa y exclusivamente culpable de eso. En cambio, un error puede ser rectificado y, por tanto, perdonado.

36.  Negligencia y descuido en la enseñanza son pecados imperdonables.

37.  Si otros profesores cometen errores, nunca les grito, pero no dejo que mis propios alumnos que son profesores cometan esos errores. No pueden estar orgullosos de sus errores.

38.  No forcéis a la gente para que haga un asana. El asana no vendrá con el uso de la fuerza. Cuando la piel es muy dura, debéis conseguir el movimiento primero, para que la piel se suavice, y entonces id a la acción. Hay acción si la piel es blanda. O sea que para aprender la acción, debéis ablandarlo todo. Debéis discriminar a quién dar movimiento y a quién acción. La piel es un sentido de conocimiento.

 

Sobre el arte de la enseñanza

39.  Ver es un arte. Debéis desarrollar ese arte de ver como profesor.

40.  El cuerpo tiene su propia inteligencia, que vosotros como profesores debéis llevar a la superficie.

41.  En la enseñanza, son obligatorias tanto la comunicación como la comunión. Si la comunicación es impartir jñana, la comunión, que es unidad entre el profesor y el alumno, es el camino de amor y afecto hacia vuestros estudiantes.

42.  La enseñanza es un arte difícil, pero es el mejor servicio que le podéis hacer a la humanidad.

 

Comunicación y comunión son obligatorias para la enseñanza. La comunión es la unidad entre el que enseña y el que es enseñado.

 

43.  Tratad por dentro a los alumnos como Dios, pero por fuera ordenad y pedid.

44.  Externamente el profesor debe ser tremendamente fuerte, pero profundamente receptivo a las necesidades del alumno. Servid al alumno que ha venido hasta vosotros, como si sirvierais la divinidad.

45.  Tratad al cuerpo de los otros con más cuidado que el vuestro. Un alumno no es algo en el mercado, donde digáis, "Vamos, ya lo podéis tirar". Un alumno debe ser más divino para vosotros que vosotros mismos.

46.  Si vienen alumnos, agradeced a Dios que os envíe alguien a quien enseñar. Si no viene, agradecedle que tengáis tiempo para practicar.

Si vienen alumnos, agradeced a Dios que os envíe alguien a quien enseñar. Si no viene, agradecedle que tengáis tiempo para practicar. Servid al alumno que viene a vosotros como si sirvierais a la divinidad.

Sobre sus propias enseñanzas.

47.  Como profesor de yoga, doy más que recibo. Ésta es mi ética y mi filosofía.

48.  Cuando enseño, me siento completamente apegado a mis alumnos. Cuando no enseño, completamente desapegado.

49.  Ya que presento a mis alumnos todo lo que obtengo de mi sadhana, soy libre y permanezco vacío en mi cabeza y lleno en el corazón, por lo que sufro de remordimientos.

50.  Hago todo lo que puedo para inspirar a la gente en el arte y la ciencia del yoga. Si mis estudiantes lo toman como misión, este arte nunca desaparecerá.


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