Espai de ioga

A la Rambla de Girona

El meu blog

Aquí teniu articles que he anat traduint. Molts provenen de Yoga Rahasya, la revista del RIMYI de Pune, i últimament hi vaig afegint coses que trobo per internet.

17-2 (2) Sutras de oro para los profesores


Las 50 sutras de oro de Yogacharya BKS Iyengar: para los profesores de yoga.

BKS. Iyengar

1.      Aunque yoga puede ser enseñado en grupo, el profesor debe ver a cada individuo.

2.      Continuamente, el profesor debe ver si el alumno está trasladando a su propio cuerpo todo lo que el profesor ha dicho.

Cualidades de un profesor

3.      El profesor debe ser mil veces superior en su propio movimiento.

4.      El profesor deber ser más rápido que el alumno en corregir los errores.

5.      Para el arte de enseñar son necesarias paciencia y tolerancia.

6.      El alumno debe absorber algo de lo que le enseñas, así que muéstraselo tú, las veces que sean necesarias. El profesor puede que tenga que hacerlo seis veces, y el alumno tres: eso es amor.

7.      Un predicador es un propagandista pero un profesor es una persona con religiosidad.

8.      Un profesor no debería nunca quejarse de sus dolores. Tenéis que vivir con esos dolores.

 

El profesor debe ver si el alumno está trasladando a su propio cuerpo todo lo que el profesor ha dicho.

El profesor deber ser más rápido que el alumno en corregir los errores.

 

9.      Si un profesor no puede soportar un pequeño dolor, ¿qué puede enseñar? Si no lo podéis hacer bien por vosotros mismos, nunca podréis enseñar correctamente a otros. Por eso debemos conquerir el dolor y aprender a hacerlo correctamente.

10.  Que el profesor y el estudiante vayan de la mano.

 

Sobre humildad y orgullo

11.  Sed humildes por dentro pero expresad firmeza por fuera.

12.  Sed humildes por dentro pero rugid como un león cuando enseñéis.

13.  Si un profesor no es valiente, no puede pedir a sus alumnos que lo sean.

14.  Sed fuertes y positivos en vuestras propuestas. En el momento en que mostráis dudas en vuestras enseñanzas, plantáis la semilla de la duda en vuestros alumnos.

15.  Sed afirmativos cuando enseñéis, para crear confianza en el alumno. Sed negativos en vuestro interior para que podáis reflexionar sobre vuestra obra.

16.  Sed extrovertidos cuando enseñáis, introvertidos en vuestra práctica.

17.  No pidáis al alumno que haga lo que vosotros tengáis miedo de hacer.

Sed afirmativos cuando enseñéis para crear confianza en el alumno.

Sobre la aproximación al alumno

18.  Como los alumnos no tienen percepción del asana, debéis mostrar de modo que perciban con sus sentidos y conciban en su mente para percibir en su práctica.

19.  En el arte de la enseñanza debéis trabajar siempre como aprendices. Los profesores aprenden de sus alumnos, ya que cada alumno es diferente en cuerpo y mente. Es deber del profesor llevar unidad en el cuerpo y mente de cada alumno individual con rasgos diferentes.

20.  Esforzaros para forjar profundamente vuestros alumnos. Construidlo física, mental y espiritualmente por vuestras propias acciones y ejemplos, no meras palabras.

21.  Es mejor entrenar a pocos honestamente y bien, que estar orgulloso de haber enseñado a miles y miles.

22.  El profesor es quien desciende al nivel del alumno y lo alza paso a paso para alcanzar el objetivo.

23.  Descended al nivel del alumno y después guiadle lentamente, con amor y afecto, hasta que alcance vuestro nivel.

Sobre la práctica de un profesor.

24.  Un profesor que enseña sin practicar es inmoral.

25.  Experimentad en vosotros mismos; medid los pros y contras. Ved que haya claridad en vuestros pensamientos. Después, guiad vuestros alumnos.

26.  Como profesor, primero actuad sobre vuestra propia experiencia, lo correcto e incorrecto, qué pensáis y qué pensabais antes de impartir eso a vuestros alumnos.

27.  Los profesores deberían trabajar más en casa antes de que quieran impartir, antes de que quieran guiar una clase.

Experimentad en vosotros mismos; medid los pros y contras. Conseguid claridad en vuestros pensamientos.

28.  Trabajad por vosotros mismos, tranquilamente en casa, para ver dónde os habéis equivocado, sea en vuestras explicaciones, en el método, o corrigiendo un alumno.

29.  Re-experimentemos  antes de impartir nuestro conocimiento, para ser claros en lo que vayamos a enseñar.

30.  Aquellos que dicen una cosa y hacen otra, no pueden obtener la gracia del yoga.

 

El profesor como estudiante.

 

31.  Sed profesor cuando enseñéis, pero en el corazón de vuestro corazón permaneced estudiantes. Esto os hará aprender la sutilidad de la materia.

32.  Deberíais tener la humildad de decir que todavía estáis aprendiendo el arte.  Nunca digáis "soy profesor, o sea que puedo enseñar". Eso es orgullo.

33.  Intentad tener una aproximación fresca para cada lección. Aunque seáis muy avanzados en vuestros estudios, siempre hay espacio para mejorar.

34.  Cuanto más profundo exploréis, más puntos frescos vendrán a la luz. Así os volveréis un profesor humilde, respetado y amado.

 

Sobre errores y negligencias.

 

35.  Un profesor puede cometer errores cuando enseña pero no debería ser negligente o descuidado. Negligencia y descuido son más destructivos que un error grave. Un error ocurre por falta de inteligencia, pero negligencia y descuido ocurren por una irresponsabilidad consciente. Un profesor es completa y exclusivamente culpable de eso. En cambio, un error puede ser rectificado y, por tanto, perdonado.

36.  Negligencia y descuido en la enseñanza son pecados imperdonables.

37.  Si otros profesores cometen errores, nunca les grito, pero no dejo que mis propios alumnos que son profesores cometan esos errores. No pueden estar orgullosos de sus errores.

38.  No forcéis a la gente para que haga un asana. El asana no vendrá con el uso de la fuerza. Cuando la piel es muy dura, debéis conseguir el movimiento primero, para que la piel se suavice, y entonces id a la acción. Hay acción si la piel es blanda. O sea que para aprender la acción, debéis ablandarlo todo. Debéis discriminar a quién dar movimiento y a quién acción. La piel es un sentido de conocimiento.

 

Sobre el arte de la enseñanza

39.  Ver es un arte. Debéis desarrollar ese arte de ver como profesor.

40.  El cuerpo tiene su propia inteligencia, que vosotros como profesores debéis llevar a la superficie.

41.  En la enseñanza, son obligatorias tanto la comunicación como la comunión. Si la comunicación es impartir jñana, la comunión, que es unidad entre el profesor y el alumno, es el camino de amor y afecto hacia vuestros estudiantes.

42.  La enseñanza es un arte difícil, pero es el mejor servicio que le podéis hacer a la humanidad.

 

Comunicación y comunión son obligatorias para la enseñanza. La comunión es la unidad entre el que enseña y el que es enseñado.

 

43.  Tratad por dentro a los alumnos como Dios, pero por fuera ordenad y pedid.

44.  Externamente el profesor debe ser tremendamente fuerte, pero profundamente receptivo a las necesidades del alumno. Servid al alumno que ha venido hasta vosotros, como si sirvierais la divinidad.

45.  Tratad al cuerpo de los otros con más cuidado que el vuestro. Un alumno no es algo en el mercado, donde digáis, "Vamos, ya lo podéis tirar". Un alumno debe ser más divino para vosotros que vosotros mismos.

46.  Si vienen alumnos, agradeced a Dios que os envíe alguien a quien enseñar. Si no viene, agradecedle que tengáis tiempo para practicar.

Si vienen alumnos, agradeced a Dios que os envíe alguien a quien enseñar. Si no viene, agradecedle que tengáis tiempo para practicar. Servid al alumno que viene a vosotros como si sirvierais a la divinidad.

Sobre sus propias enseñanzas.

47.  Como profesor de yoga, doy más que recibo. Ésta es mi ética y mi filosofía.

48.  Cuando enseño, me siento completamente apegado a mis alumnos. Cuando no enseño, completamente desapegado.

49.  Ya que presento a mis alumnos todo lo que obtengo de mi sadhana, soy libre y permanezco vacío en mi cabeza y lleno en el corazón, por lo que sufro de remordimientos.

50.  Hago todo lo que puedo para inspirar a la gente en el arte y la ciencia del yoga. Si mis estudiantes lo toman como misión, este arte nunca desaparecerá.


17-2 (1) Introducción al Karma Yoga

Introducción al Karma Yoga

Prashant S. Iyengar

El yoga es un antídoto indispensable para contrarrestar el orgullo,

el ego y la arrogancia que son cánceres fatales para la espiritualidad.

Sarvakarmanam Brahmarpanama es karma yoga. Significa que la ofrenda de las acciones y sus frutos resultantes es Karma Yoga. Es otra rama especializada del yoga. Su filosofía forma una instrucción vital en Ashtanga yoga. Esta filosofía es un descubrimiento invaluable para el sadhaka y hace su vida noble, sublime y trans-material (espiritual), trans-mundana y etérea. Normalmente, y de forma universal, consideramos que somos nosotros los sujetos, los agentes o los actores. Particularmente, cuando hacemos algo meritorio y encomiable, proclamamos nuestra autoría de forma muy ostentosa. Proclamamos "Yo lo hice", "Gracias a mí fue posible", "Mis acciones dieron estos frutos", y etcétera. Es evidente  que estas nociones, creencias y convicciones sólo resultan en el aumento del ego, orgullo, arrogancia y auto-engaño. Esto resulta ser uno de los mayores enemigos de la espiritualidad.

Llegeix més: 17-2 (1) Introducción al...

Biografia de B.K.S. Iyengar

B.K.S. Iyengar és, segons la revista Times, una de les 100 personalitats més influents del segle XX. La publicació del seu llibre Light on Yoga el 1966, juntament amb els seus viatges a Occident, el varen fer uns dels primers divulgadors mundials del ioga. Les seves innovacions tècniquesi pedagògiques, així com la rigurositat en la pràctica de les àssanes i pranayama han determinat el camí del ioga com el coneixem avui en dia.

Però B.K.S. Iyengar ha estat un lluitador tenaç durant tota la seva vida: inicialment, va haver de lluitar per la seva pròpia supervivència; després, pel reconeixement del ioga com a ciència del cos i de l'ànima, i per la seva divulgació arreu del món. A continuació fem una breu ressenya de la seva vida, perquè conèixer-la ens pot ajudar a superar també nosaltres les nostres limitacions.

 

Orígens

B.K.S. Iyengar va nèixer el 14 de Desembre de 1918,a Bellur, la Índia, en el si d'una comunitat de Brahmans seguidors de Vishnu i del Vedanta (En concret, eren seguidors del Visisthadvaita que proposa l'existència d'una realitat última arrel de totes les coses). Nasqué en el moment més àgil de la pandèmia de grip que s'emportà 70 milions de persones a tot el món, 16 milions de les quals foren a l'Índia. La seva mare, Sheshamma, la va contraure també i tant ella com el nadó van quedar molt afeblits, fins al punt que els metges no li donaren cap esperança de supervivència. En la seva infantesa va tenir un físic dèbil, i emmalaltí de malària, tifus i tuberculosi: "tenia un aspecte malaltís, amb braços i cames flacs, un ventre protuberant i un cap pesat". Això li va dificultar molt l'aprenentatge a l'escola, i les seves notes eren molt mediocres. La situació familiar empitjorà encara més quan, als nou anys, el seu pare, Sri Krishnamachar Iyengar, morí.

El moment decisiu de la seva vida va ser quan, el Març del 1934, el seu cunyat, Shri T. Krishnamacharya (un erudit mestre de ioga en aquell temps) li va demanar que fes companyia a la seva esposa (i germana de B.K.S. Iyengar) a Mysore mentres ell era fora. A la seva tornada, li va proposar que si quedés, i li va ensenyar unes quantes àssanes per millorar la seva salut. Però com que havia estat tant malalt, la seva condició física era molt pobre: en prou feines s'arribava als genolls si es doblegava endavant tot estant dempeus. Durant dos anys va lluitar per millorar-ho fins que lentament la seva salut millorà.

L'estudiant de ioga

L'ensenyament de Krishnamacharya era molt diferent dels mètodes actuals: dur, irascible, exigent en l'alumne i breu en les explicacions. A més, l'obligava a feines desproporcionades, com ara pouar l'aigua per tots els membres de l'ashram. La devoció cap al mestre li impedia, però, rebel·lar-s'hi.

La comunitat on vivia, la Yogashala, era finançada pel Maharajah de Mysore; a canvi, sovint havien de fer exhibicions de les postures davant de dignataris convidats seus. Un dies abans d'una d'aquestes ocasions l'estudiant més avançat aleshores va marxar per sempre, i Krishnamacharya es va veure forçat a fer-lo servir de model. La sessió va anar molt bé, i així Guruji es va començar a guanyar el seu respecte. Malgrat la diligència amb què treballava, Krishnamacharya sempre exigia molt més; en una ocasió va forçar-lo a mostrar Hanumanasana sense haver-la practicat mai. Fer-ho va causar-li lesions musculars que van tardar mesos a curar.

Els primers anys de professor

El 1937 un club esportiu de Pune va demanar a Krishnamacharya un professor de ioga. Com que cap dels altres alumnes de la Yogashala no sabia anglès, Krishnamacharya hi va enviar Guruji, en principi per 6 mesos. Les classes, per a dones, en un club prestigiós, en un idioma que dominava poc i després de només 2 anys de pràctica, foren un repte per Guruji. Per això incrementà encara les hores de pràctica (fins a 10 hores diàries); d'una banda, per guanyar salut i experiència, per l'altra, per l'orgull de ser independent ja als 18 anys.

No va ser però un aprenentatge fàcil; lluny del seu mestre, Guruji es va veure forçat a repensar i a experimentar cada una de les àssanes, cada tècnica del ioga. El seu cos era el conillet d'índies que patia i aprenia de cada un dels errors que la pràctica contínua d'exploració portava. Sovint, les dificultats financeres feien que no pogués menjar prou durant dies.

Guruji ha escrit que malgrat la intensitat de la seva pràctica, durant anys el seu interès primordial va ser purament el de guanyar-se la vida d'una manera digna. No va ser fins al 1946, als 28 anys, que va sentir plenament la integració en el ioga.

 

15-1 (3) El yoga, ¿una forma de ejercicio?


Aclarando malentendidos: Ásana es una forma de ejercicio.

B.K.S. Iyengar

Por su sed de conocimiento, mucha gente considera que el ásana es un ejercicio, lo que proviene sólo de su imaginación. La palabra para ejercicio en sánscrito es vyayama. Significa extensión y expansión para conducir la energía con diferentes movimientos hacia direcciones diferentes. También significa esforzarse en repartir la energía a varias partes del cuerpo. La ásana te ayuda a reunir y filtrar la energía para distribuirla uniformemente por todo el cuerpo.

Sin embargo, no puedo negar el hecho de que cuando un principiante empieza a practicar ásanas, le parece algo parecido a un mero ejercicio. El cuerpo que está en un estado de inercia necesita energía para vibrar. Por lo tanto, necesita movimientos. Movimientos como extensión, contracción, aducción, abducción y circomducción en los músculos son considerados ejercicios. O sea que, al principio, la práctica de las ásanas parece un ejercicio físico.

Cuando vais a la escuela primaria, el maestro os enseña el alfabeto. Cuando vais a la clase de yoga por primera vez, se os enseña lo básico y no los aspectos más elevados. El profesor enseña ásana al nivel rudimentario, donde los movimientos tienen el protagonismo. Inicialmente, poca o ninguna sensibilidad. Ni un instante pasa sin movimiento. Un recién nacido mueve el cuerpo sin saber por qué lo hace. Los principiantes en el camino del ásana son como niños. Mueven el cuerpo pero no saben cómo hacer los movimientos correctos en los músculos, cómo crear energía y usarla sin desperdiciarla.

Los principiantes a menudo muestran un intenso interés en yoga pero a menudo el interés muere antes de que florezca. Lleva un tiempo antes de que la práctica del yoga pueda integrar el cuerpo, la mente y el sí-mismo.

Al empezar,  las ásanas actúan como un ejercicio al disciplinar y canalizar los movimientos del cuerpo para desarrollar la sensibilidad del cuerpo. Este arar del cuerpo es llamado vyayama.

[Pie de ilustración: la calidad de la práctica de ásana no es igual en los principiantes. Empieza como un ejercicio pero después se desarrolla en gran profundidad.]

La calidad de la práctica de ásanas es diferente según el aspirante, que  puede ser ligero, medio, intenso o supremamente intenso. La practica abarca desde puntos rudimentarios hasta los más finos. En general el sadhaka no aplica su mente en incorporar en su práctica todos los cambios necesarios para capturar la profundidad de cada ásana.

Aunque los sutras de Patañjali parezcan muy disciplinados, tienen un punto débil para algunos seres humanos. En el Samadhi Pada, pide que la consciencia (citta) se abalance en picado como un águila, mientras que en el Sadhana Pada pide al sadhaka que nade como un cisne real. Si el Samadhi Pada es para las almas avanzadas, el Sadhana Pada es para el ser humano medio.  Por lo tanto, pide al sadhaka que se eleve desde el nivel físico para experimentar los niveles más altos de crecimiento en él. En Sadhana Pada, el sadhaka tiene que hacer todos los esfuerzos, en el astanga yoga entero. La práctica de astanga yoga fortalece la facultad de determinación y siembra el poder de la voluntad.

La práctica del ásana puede ser lenta o rápida según la manera propia de pensar y actuar. Hay veces en una ásana que mente y cuerpo actúan juntos fácilmente, y hay otras en que el cuerpo quiere actuar pero no la mente. Hay veces que la mente actúa pero no el cuerpo. La manera de hacer ásanas debe cambiar, mientras el cuerpo y la mente jueguen al escondite.

Como principiante, la consciencia vaga (vyutthana), y el principiante está agitado. Le falta la determinación para continuar la práctica. Por eso, les hago practicar las posturas en una sucesión rápida para que sus mentes no tengan tiempo de calcular. Si sus mentes son perezosas, grises y letárgicas les cambio la secuencia para hacerles dinámicas, alertas y tranquilas.

Por la práctica del ásana, la fuerza de la energía vital se establece y estabiliza antes de proceder hacia el pranayama.

Las enfermedades enajenan también la mente. En caso de depresión, hago practicar Urdhva Dhanurasana o bien Viparita Chakrasana en rápida sucesión. De manera similar, ciclos de Halasana y Paschimotanasana. Esta práctica trae alerta y frescor tanto en el cuerpo como en la mente.

Por la práctica del ásana, la fuerza de la energía vital se establece y estabiliza antes de proceder hacia el pranayama. Vale la pena darse cuenta que incluso sólo en la práctica de la ásana hay un ámbito basto para estudiar el cuerpo, la mente y la energía.

Se dice que "hathayoga pradipika, asanani rajo hanti"- la práctica de ásana destruye la rajo guna, y ayuda a expandir sattva guna. En la gente corriente, predomina la rajo guna. Lo que necesitan hacer es disminuir la influencia de tamo guna e incrementar rajo guna, y después rebajar la predominancia de rajo guna e incrementar la dominancia de sattva guna.

Cuando domina tamo guna la práctica de ásana es como un ejercicio. Cuando uno trasciende hacia rajo guna y sattva guna entonces la ásana se convierte en una posición. Es una posición donde uno descansa para penetrar la mente profundamente dentro del cuerpo.

Vyayama es externo pero cuando la energía se expande dentro del cuerpo entonces se convierte en prana ayama.

Para purificar el agua se la hierve, filtra y enfría. De manera similar, en una ásana, el cuerpo se calienta y se hacen ajustes refinados que culturizan las células del cuerpo. La sangre circula y alcanza las partes más remotas del cuerpo. La ásana evita los movimientos no deseados, donde el cuerpo se enfría y aquieta. Esto es firmeza (sthirata) y estabilidad (sukhata).

Cuando domina tamoguna la práctica de ásana es como un ejercicio. Cuando uno trasciende hacia rajo guna y sattva guna entonces la ásana se convierte en una posición, donde uno descansa para penetrar la mente profundamente dentro del cuerpo.

Quienes practican ásanas a nivel de principiante son como el hervir del agua. Después, uno descansa cuando la mente y el cuerpo se filtran y enfrían. El Brahmasutra dice: asinat sambhava- aquellos bien establecidos en el ásana podrán llegar a Brahma.

El ásana para aquellos cuya mente es fútil y contraída es ejercicio. Cuando la mente se abre y expande, el ásana ya no es vyayama. Se convierte en yogasana.