Espai de ioga

A la Rambla de Girona

El meu blog

Aquí teniu articles que he anat traduint. Molts provenen de Yoga Rahasya, la revista del RIMYI de Pune, i últimament hi vaig afegint coses que trobo per internet.

15-2 (2) Enfrentándose a la muerte

Enfrentándose a la muerte - la realidad última.

B.K.S. Iyengar

Un yogui no cuenta su vida en términos del número de años, sino en el término de la respiración. Cada respiración que toma debe ser larga, profunda y limpia. La energía no debe perderse innecesariamente, debe fluir sin perturbación.

De niño, los médicos no me daban esperanza de vida más allá de los veinte años. Empecé yoga a los dieciséis. Ahora tengo ochenta y nueve, ¡por lo que yoga ha prolongado mi vida en sesenta y nueve años! No sólo estoy vivo, estoy VIVO con el estado dinámico completo de la vida. Yoga me ha dado no solamente vida, sino que también me ha dado la oportunidad de llevarlo a mis compañeros hermanos y hermanas que estaban sufriendo. Me ha dado la oportunidad de llevarlo a millones y millones en todo el mundo.

Le pedí a alguien que había tenido un ataque al corazón que hiciese Setu Bandha Sarvangasana con la ayuda de un soporte. Estaba muy confortable en la postura. Me pidió por curiosidad qué efectos tenía el asana. Le dije que la hiciese diariamente de cinco a diez minutos si quería posponer su próximo ataque en diez años. Ningún regalo puede superar el regalo de la vida.

Recordad una cosa: nacimiento y muerte no están en nuestras manos sino en las del destino. Hasta cierto punto, nosotros creamos nuestro propio destino. Pero también estamos influenciados por el karma (acciones) de nuestras vidas pasadas que influencian nuestra vida presente, en lo que comúnmente llamamos destino. Así, tenemos la oportunidad y la elección de hacer nuestro propio destino. Nuestro destino es diseñado por nuestro propio karma, nuestras propias acciones. La purificación de karka empieza cuando uno practica yoga.

Estáis definitivamente destinados a prolongar vuestra vida si practicáis yoga, porque lleváis una vida limpia y clara con disciplina yóguica. Conserváis la energía, y controláis el deterioro que se establece cuando envejecéis. La práctica del yoga libera de preocupaciones y ansiedades y lo reemplaza con calma, quietud y satisfacción. ¿Qué más necesitáis? Salud física, mental y espiritual son las mayores bendiciones del yoga. Para el hombre, el yoga no sólo prolonga la vida sino que hace que merezca la pena vivirla.

Las medicinas también prolongan la vida. La intención del yoga no es sólo incrementar la esperanza de vida sino también retrasar su deterioro para que la energía vital os permita llevar una vida culta, feliz, satisfactoria y espiritual.

Invitamos a la enfermedad con nuestras debilidades, negligencias y desatenciones. Hay veces que estamos destinados a caer enfermos a pesar de todas nuestras precauciones y esfuerzos. El buen karma lleva buenos frutos y el malo, malos resultados. La enfermedad también cae bajo la categoría de nuestro karma. Si uno se implica en la sadhana de yoga puede morir con majestad, incluso si está enfermo.

La muerte es segura pero el yoga puede posponerla, y mientras se lleva una buena vida. A menudo invitamos a la muerte por nuestra manera descuidada de vivir. ¡Que no nos muramos del miedo a la muerte, en vez de la muerte misma! A veces el miedo a la muerte lo convierte a uno en religioso y va a la ciencia del Sí. Si nos salvamos del libertinaje del placer indulgente y en vez de eso cultivamos la disciplina no hay necesidad de temerle a la muerte. Lo tomamos como un fenómeno natural, por lo que el miedo desaparece.

Yoga enseña el arte de vivir, así como el arte de morir.

15-3 (3) Cómo mantener el estándard de enseñanza

Lecciones prácticas para profesores: Cómo mantener el estándar de la enseñanza.

B.K.S. Iyengar

(Guruji dio algunos consejos a los profesores al observar cómo enseñaban. Esto fue en 1987. Lo que dijo entonces es cierto incluso ahora y por eso reproducimos un trascripción editada de sus consejos a los profesores sobre cómo mantener el estándar de la enseñanza de Yoga Iyengar.)

Hay muchos profesores hoy que no había visto ni encontrado antes. Hacía años que no había visto profesores dirigiendo una clase y con lo que hoy veo tengo algunas sugerencias para hacer. Siento que el estándar de enseñanza ha bajado tremendamente. No sé cual ha sido la causa, y es por eso que quiero hablar con vosotros.

Cuando conseguís vuestro certificado, sea de nivel Introductorio o Júnior, pensáis que ya lo habéis aprendido todo y perdéis el contacto con vuestros profesores. Hace mucho que empezamos a extender diplomas, porque nos los pedían las autoridades. Ahora, se ha incrementado el número de profesores. Si no os mantenéis en contacto con vuestros profesores después de conseguir vuestro certificado esto conduce a la pereza y al estancamiento. Estancarse es morir. La manera independiente de enseñar puede que sea una de las razones del bajo estándar.

Éstas son las razones por las que pondré los siguientes puntos ante vosotros, que deberías tener siempre presentes al enseñar.

Es importante que los profesores continúen siendo alumnos.

Cuando enseñáis, os alejáis de la base. Volved a la base. Lo que veo en todas partes es como si los profesores diesen una clase en la universidad. Les faltan vínculos de conexión a vuestra enseñanza. Yoga es una materia práctica. Si le preguntase a un profesor qué ha dicho unos momentos antes, no podría recordar sus palabras; lo que significa que no conecta con lo que enseña e instruye. Los profesores siguen y siguen con sus instrucciones sin ver si los estudiantes las siguen o no. Debéis conectar con lo que instruís y enseñáis para que los estudiantes puedan comprender. También me he dado cuenta que los profesores no mirar a las pupilas de los alumnos, y van dando explicaciones.

Comprobad que las instrucciones son seguidas por los estudiantes. Las explicaciones e instrucciones que no son seguidas carecen de significado.

Si decís ‘pecho arriba' y vuestro propio pecho se hunde, ¿como pueden elevar entonces los alumnos los suyos? Los profesores siguen explicando con muchas palabras y los estudiantes sólo escuchan.

Debéis mostrar y expresar lo que estáis diciendo.

Los profesores hablan desde la cabeza. Los profesores van explicando y los estudiantes sólo escuchan. Cuando evaluamos a los profesores debemos ver que reducen el sobreuso de estas palabras. La enseñanza del yoga no es trabajo para la cabeza sino para el corazón.

La enseñanza del yoga no es trabajo para la cabeza sino para el corazón.

Un profesor debe instruir técnicas. Pero debe ser capaz de cambiarlas según las aptitudes de sus alumnos. Me preocupa ver que después de haber trabajado tan duro para encontrar el mejor movimiento, todavía lo echáis hacia atrás. Hay que subir el nivel.

Usad palabras de acuerdo con el entendimiento de los alumnos.

No vayáis a los puntos más sutiles olvidando los mayores. Por ejemplo, no corrijáis el error del dedo meñique cuando los estudiantes estén haciendo un error gordo. Subrayar los errores más ínfimos significa que pretendéis demostrar que estáis altamente cualificados. ¿A quién le importan los errores pequeños cuando los hay mucho mayores para corregir? Sólo después de corregir los mayores deberían ir a por los menores. Sin embargo, van directos a los más finos. ¿Los nudillos están fuera pero el diafragma está en línea? ¿Están rectos los brazos? ¿Están rectos los codos? ¿Se estiran correctamente? No habléis de puntos menores hasta que se hayan implementado los mayores.

Aprended a observar los ojos de los estudiantes. Si están apagados vuestra explicación no va a servir para nada.

No habléis de puntos menores si los estudiantes no han conseguidos los mayores.

Si un profesor júnior está enseñando en presencia de un sénior, el sénior debe intervenir si es necesario. En un error no hacerlo, no es asunto de educación. Uno no debería escuchar explicaciones equivocadas sino señalarlas al profesor. En caso contrario, todos los que sigan al profesor lo estarán haciendo mal. Esta también es una razón por la que el estándar está cayendo.

El aspecto más importante de la enseñanza es mirar a los ojos de los alumnos. Si están apagados vuestras explicaciones no servirán para nada y debéis cambiar inmediatamente. Dais conferencias pero no mostráis. Algunos sí, pero la mayoría no.

Otra sugerencia que tengo es que los profesores deben enseñar solamente las asanas dadas en sus respectivos niveles. Un par de años más tarde su nivel subirá, y podrán enseñar a nivel más avanzado. Esto prevendrá que se lesionen los alumnos.

A veces veo posturas que no tienen nada que ver con el sistema yógico que he enseñado. Si queréis hacer eso, no uséis la palabra ‘Iyengar'. No podéis introducir movimientos calisténicos y llamarlo Yoga ásana. Ásana es una postura; debe tener una cierta forma, vida, potencia.

15-3 (2) El miedo a enseñar yoga

El rincón del profesor: enfrentándose al miedo mientras se enseña yoga

B.K.S. Iyengar

Hasta cierto punto, todos experimentamos ‘miedo' de una forma u otra. El conocimiento inadecuado es la raíz del miedo. La carencia de capacidad intelectual, de confianza en sí mismo y debilidad emocional traen miedo al enseñar. A veces, agresividad física sin medida trae miedo. Sólo la experiencia puede arrancar el miedo, ya que la ignorancia es la causa principal del miedo. Pero la cualidad positiva del miedo es que ayuda a ser prudente y consciente.

El miedo en el profesor de yoga es beneficioso cuando lo usa como guía y amigo. El miedo le previene de ir más allá de su experiencia y capacidad. Le hace evaluar sus conocimientos y capacidad, y enseñar en consecuencia. En verdad le protege a él y a sus estudiantes. Si el medio se convierte en fobia entonces ya es un problema psicológico. Un profesor no debe invitar fobia, que dificulta su propia práctica y la de sus alumnos.

Enseñar es un arte. Es una mezcla de capacidades intelectuales y sentimientos emocionales. Las aptitudes y capacidades intelectuales de un profesor deberían ser un orden mayor al de sus estudiantes. A veces la arrogancia intelectual de un estudiante se convierte en obstáculo para su progreso. En estas ocasiones una advertencia de su profesor puede ser esencial para moldear su arrogancia.

Tampoco es correcto que un profesor alardee de su calibre intelectual delante de sus alumnos. Al contrario, un profesor debería juzgar y entender la capacidad de sus alumnos y trabajar con ellos.

Un profesor debe tener presente que no debería cruzar sus propios límites en una tentativa de forzar a sus alumnos que hagan algo más allá de sus límites, sea en un nivel físico, emocional o intelectual. Esta actitud de fuerza o agresividad no sólo crea miedo en la mente del alumno, sino también en la del profesor.

La fe y la observación constante en la práctica destruyen el miedo y construyen la confianza en sí mismo. El estudio y la acción revelan conocimiento, y este conocimiento trae confianza y libera del miedo. Si el profesor es inmaduro, debe ganar confianza mejorando su práctica y pueda enfrentarse al miedo.

El miedo en el estudiante puede descubrirse en su manera de respirar y por la expresión de sus ojos.

Así, si vuestro estudiante tiene una mente suspicaz, o le falta confianza en vosotros o si sentís que un estudiante está dotado con un mejor entendimiento que el vuestro, deberéis aceptar que un profesor pueda tener miedo. Pero este miedo debe ser utilizado como una guía filosófica para mejorar con la observación el estándar de vuestra práctica.

El miedo en el estudiante puede descubrirse en su manera de respirar y por la expresión de sus ojos. Así, el profesor aprende muchas cosas de sus estudiantes.

No es fácil superar el miedo. Os asustáis incluso si en sueños veis una espada blandida hacia vosotros. Poned coraje donde esté el miedo. Hay una manera de educar la mente para afrontar el miedo. Uno debe analizar el miedo. Encontrar la razón que hay detrás. Empezad a mirar el miedo como la causa del miedo, y entonces empezará a rebajarse y florecerá la confianza.

El miedo es una tendencia natural. Imaginad que estáis conduciendo un coche, y sentís que estáis a punto de tener un accidente. Vas a usar todas vuestras energías para evitarlo. Cuando estáis en el proceso de evitar un accidente, no hay miedo en vuestra mente. Viene después. Similarmente, en la práctica del yoga vuestro objetivo principal es evitar un accidente en el vehículo del cuerpo. Cuando los sentidos, la mente y la inteligencia actúan en la dirección adecuada, no ocurren daños en el cuerpo. Asana y pranayama ayudan a mantener el vehículo, el cuerpo, libre del miedo. Un violador tiene miedo después del delito. La actitud atroz del violador crea miedo en su interior. Si éste se hubiera despertado antes, se habría salvado del infame hecho.

El miedo puede ser una ayuda y conducirte fuera de caminos de acciones pecaminosas. El coraje con prevención os anima a hacer buenas acciones. Las acciones deben hacerse con conciencia. La conciencia es viveka, el poder de discriminación que destruye el miedo.

La práctica de asana y pranayama en conjunción con yama y niyama dota de un enorme poder y provee de estabilidad en el cuerpo y en la mente. Despierta a viveka buddhi como poder de discriminación. En este punto el miedo es destruido; estabilidad, valor y coraje quedan establecidos.

15-4 (3) Cómo elevar el nivel de un clase

Lecciones prácticas para profesores: cómo elevar el nivel de los estudiantes.

B.K.S. Iyengar

Guruji ha enseñado a gente de todo calibre, desde gigantes intelectuales a otros con comprensión limitada. Cada estudiante empieza a diferente nivel, pero Guruji consigue que lleguen todos al mismo. Le hemos preguntado cómo lo hace, y cual es su consejo a los profesores.

Ya que me lo preguntáis, la inteligencia básica es diferente de la inteligencia mercurial o fluida. Todo tiene una base. Probad de capturar la inteligencia básica de los estudiantes. Donde, cuando y de qué manera su inteligencia toca las diferentes partes del cuerpo en cada asana. Por ejemplo tomad Tadasana. Quizás la conozcáis y tengáis la inteligencia básica pero debéis buscar la inteligencia básica que usan cuando la hacen. Ya sabéis cuales son las diferencias básicas. Aportan unísono entre vuestro pensamiento y sus actos. De manera similar, intentad buscar dónde están los cimientos de cada asana y donde deberían estar. Aprenderéis a ser buenos profesores a base de observación y estudio.

Debéis estudiar los pies, la columna, el tronco, los brazos etc. Si tomáis los pies observad qué parte de ellos está en contacto. ¿La superior, o la inferior? ¿El derecho o el izquierdo? Cuando se estira la columna, ¿olvidan los pies? Así uno tiene que continuar estudiando hasta que la estabilidad y la firmeza se asientan. Entonces observad, de una vez, la extensión uniforme de la piel de los pies desde la base de los dedos hasta los talones. Después de obtener esta estabilización en los pies, estirad la columna para saltar. ¿Es así o no?

Quiero que los estudiantes de yoga de todos los niveles entiendan la inteligencia básica, porque esto no cambia en la presentación de cualquier asana.

Tomad el ejemplo del oro. De una pulsera de oro podéis hacer un anillo de oro. Para eso tendréis que fundir la pulsera a oro básico. Igualmente, tendréis que trazar el oro básico en cada asana y enseñar. En cada asana debéis volver a la base para que la estabilidad y el contacto correcto de la inteligencia sean construidos. La gente no empieza desde la base porque son ambiciosos y saltan sin aprender la estabilidad de Tadasana o la manera correcta de andar. Cuando tengo grupos de estudiantes, llevo su atención hacia lo básico. Si la inteligencia básica se hace funcionar en cada asana, no habrá ninguna confusión. Sin la base, ni son firmes sobre la tierra ni alcanzan el cielo. No hacen yoga físico ni espiritual. Debe entenderse la inteligencia básica para conseguir estabilidad. Si la raíz es fuerte, el árbol crece. Si la inteligencia básica es firme, el árbol de la inteligencia crece; de otro modo se desvanece.

Tomad otro ejemplo en Dwi Pada Viparita Dandasana. ¿Habéis probado alguna vez Tadasana en Dwi Pada Viparita Dandasana? Sin mi toque, ¿sabríais como presentar Tadasana en esta postura?

En Dwi Pada Viparita Dandasa la inteligencia de Tadasana se convierte en inteligencia fluida o periférica ya la base de los pies no es la misma que en Tadasana. Cuando se hace Tadasana en esta asana, la atención cae sobre las rodillas, muslos, ingles, pelvis, pantorrillas, sobre bisagras y talones. Yo observo y comparo las pelvis de Dwi Pada Viparita Dandasana con la de Tadasana. Aunque las asanas son de estructura diferente, las piernas permanecen estiradas rectas en las dos asanas. Así, llevo la inteligencia básica de Tadasana en Dwi Pada Viparita Dandasana con la introducción de la acción de las piernas de Tadasana. En Kapotasana, uso las rodillas como mis pies. ¿Habéis intentado alguna vez Kapotasana usando la rodilla o el cuello y la cabeza de la espinilla como si fuesen los pies?

Por la tanto, empezad a trazar el cimiento o el principio básico inteligente en cada asana que hagáis. Mi trabajo es ver que la inteligencia básica no se sacude, para facilitar el progreso en la evolución. Si la inteligencia básica es perturbada, puede que os desestabilicéis en la asana y que perdáis el interés.

Que vuestra aproximación no sea como una mariposa que va de flor en flor. Por esa razón Patañjali dice Sa tu dirghakala nairantarya satkara asevita dradhabhumi (Y.S. I.14), que significa que la práctica larga, ininterrumpida y alerta es el cimiento básico del yoga. Quiere que vayamos primero a los cimientos básicos, para que nada vaya mal. Hoy, la gente quiere saltar incluso antes de aprender el arte de andar. Tengo aquí la carta de alguien que dice que ha hecho pranayama durante muchos años, y pregunta "una cosa que quiero entender mejor es la posición de los pies en Tadasana". Ahora, decidme, ¿cómo puedo contestar a eso? ¿Será que hace pranayama de pie en Tadasana?

Cuando hay profesores disponibles muy cerca de él, ¿por qué no va con ellos a estudiar? A eso se le llama orgullo: "¿por qué debería estudiar? Sencillamente, ¡envío una carta y que la respuesta llegue sola!". ¿Es ésta la relación entre un estudiante y un profesor? Aquí hay otra carta. Ésta dice: "He estado meditando y haciendo hatha yoga durante algunos años. Ahora tengo 59. Al principio del 1993 encontré su libro Luz sobre el Pranayama, y considero que ese fue uno de los momentos más felices de mi vida. Tengo una pregunta que espero que sea capaz de responderme. En los últimos tres meses he sufrido de algo de hinchazón en la parte izquierda de mi garganta. Viene y se va. Puede que sea la tiroides. No duele, pero pensé que puede estar relacionado con alguno de los ejercicios de pranayama que hago".

No he visto nunca a esta persona. ¿Ha seguido el arte básico de sentarse y cómo mantener la base del cuello pasivo? Sé que habrá saltado a kumbhaka incluso el primer día, tensando o endureciendo los músculos del cuello. ¿Qué le puedo decir, si no le veo practicar su pranayama?

Está bien que todos vengáis juntos a aprender y re-aprender. Ved que hago venir juntos a estudiantes avanzados y principiantes, porque todos necesitais aprender la inteligencia básica. Los estudiantes avanzados vuelven a aprender y a reajustar con mis palabras, mientras que los debutantes aprenden desde cero. El instinto no siempre funciona. Cuando el instinto se vuelve sabiduría instintiva a eso se le llama intuición. El instinto viene y va, es como un fogonazo que debéis coger al momento, cuando, cómo y desde dónde venga. Si podéis decir que ayer venía la asana pero en cambio hoy no, es que no observasteis el instinto de ayer. Pero momento a momento, yo tomo todas las acciones instintivas. Asimilo estos momentos que vienen sin conocimiento y los hago cognoscibles, en tentativas repetidas.

Hoy me habéis visto practicar Eka Pada Rajakapotasana. Me dolía el cuello, por lo que me dije "¿cómo puedo eliminar ese dolor?" Cogí un banco y probé en descansar ahí mi cabeza mientras hacía la postura. Entonces, en vez de solamente apoyar mi cabeza, algo se me ocurrió. Empecé desde la cabeza. En ese momento, eso es físico. Mi cuello me dolía; era un problema físico, y tenía que encontrar una solución física. Pero llegó el momento en que me olvidé de mi dolor porque algo más empezaba a salir. También vosotros visteis que me quedé durante rato, sólo para saber qué tipo de cambios ocurrían. Vosotros os limitáis a entrar y salir. Pero a mí me educa. No abandono la práctica del asana. Me quedé y quedé para ver cuánto y en partes conseguía educar.

Lo hago por una razón, pero algo más resplandece. Cuando hacemos estiramientos hacia atrás aplastamos o pinchamos y congestionamos el riñón. Incluso cuando hacéis Dwi Pada Viparita Dandasana en la silla o Kapotasana con soporte, aplastáis el riñón. Hoy aprendí que cuando mantenéis el omóplato en contacto con el borde del banco entonces es imposible que se aplaste el riñón. Y esto es lo nuevo que he aprendido. Y después le pedí a esta señora que tiene un problema en el riñón que lo probara, y me dijo "perfecto". Esto significa que mi experimento tuvo éxito en un día. Cuando otra estudiante se quejó de que no le iba del todo bien, insistí en cambiar la posición porque el punto donde hay contacto con el banco es la inteligencia básica. El punto depende de la altura de la persona. Tuve que cambiar la posición del banco para que la inteligencia básica pudiera estar en contacto. Inmediatamente ella dijo "bien".

Así es como un profesor debe estudiar y elevar el nivel de los estudiantes.